Cristo en la cruz

Cristo en la cruz

  • Autor: Pacheco, Francisco
    Nacionalidad Española
    (Sanlúcar de Barrameda, España, 1564 – Sevilla, España, 1654)
  • Fecha: Hacia 1614 - 1615
  • Origen: Adquisición Misión Schiaffino (Colección Obispo López Cepero en Sevilla), 1906
  • Género: religioso
  • Escuela: Española S.XVII
  • Técnica: Óleo
  • Objeto: Pintura
  • Soporte: sobre tela
  • Medidas: 56 x 41 cm.

Compartir

Cristo en la cruz Ver en alta
Nº Inventario 2058
Obra no exhibida

Comentario sobre Cristo en la cruz

Desde mayo de 1906 –y durante seis meses– Schiaffino recorrió Italia, Francia, Bélgica, Holanda, Alemania y España. Esta misión tenía como objetivo la  compra de pinturas, esculturas, dibujos y grabados para incrementar el patrimonio del MNBA a su cargo y, además traer obras de arte que, por pedido de la Intendencia Municipal, ornamentarían los espacios públicos de la ciudad. En tierras españolas sus metas fueron Madrid, Granada y Sevilla, donde se contactó con escultores y pintores contemporáneos, comerciantes de antigüedades, coleccionistas y diplomáticos, para seleccionar y encargar obras para traer a Buenos Aires.
En Sevilla, Schiaffino visitó a José María López-Cepero y Muru, sobrino bisnieto del deán Manuel López-Cepero. El sacerdote, quien fuera un apasionado del arte y prestigioso religioso e intelectual, había reunido una importante cantidad de pinturas, antigüedades y libros. Alonso Cano, Francisco Pacheco, Diego Velázquez, José de Ribera, Bartolomé Murillo, Francisco de Zurbarán, Mateo Cerezo, el Greco, Peter Paul Rubens, eran algunos de los autores que conformaban el corpus de obras de su colección. El sacerdote compraba, vendía e intercambiaba las piezas según sus gustos y oportunidades. De no ser por los inventarios conservados (el de 1813, realizado por el propio deán, y el de 1860, posterior a su muerte, incluía 900 obras), sería más complejo aún conocer qué piezas formaban parte de su colección. Según el inventario de 1813, se lucían en el gabinete de la casa “Un Cristo de Pacheco” y “Las 4 tablas de Pacheco”.[1]Sin embargo, al no tener descendencia, toda su colección fue heredada por su hermana y sus tres sobrinos. Al morir las mujeres, todo se concentró en Jacobo y Teodomiro López Cepero y, posteriormente, pasó a los hijos de ambos.
El heredero del deán con el que se contactó Schiaffino era uno de los hijos de Teodomiro: el sevillano José María López-Cepero y Muru, coleccionista y doctor en leyes. Schiaffino le compró La visión de Magdalena, de Murillo (boceto para el lienzo que estaba en el Museo de Berlín); el Retrato de Fray Bartolomé de las Casas atribuido a Valdés Leal; Nacimiento de la Virgen, de Valdés Leal;[2] Cristo en la cruz, del pintor y tratadista Francisco Pacheco, y una Sagrada familia de la que no menciona autor.
Schiaffino incluyó en el conjunto la pintura Cristo en la cruz de Francisco Pacheco, que adquirió la pintura en Sevilla el 23 de junio de 1906.[3] Pacheco había tenido una importante academia que nucleaba a pintores, escultores, teólogos y poetas; su producción pertenecía al período inicial de la escuela sevillana de la primera mitad del siglo XVII. La pintura pertenece al momento de mayor desarrollo pictórico del artista cuando, interesado en conocer y visitar talleres de pintores en Madrid, Toledo y El Escorial, concurrió al del Greco en 1611.
Por otro lado, hay otras versiones conocidas de la crucifixión, representadas sobre soportes distintos –tabla, lienzo–, que se encuentran en Granada y Madrid. José María Asensio, el primer biógrafo de Pacheco, que además catalogó su producción, menciona solo un crucificado: el de la colección del deán Manuel López-Cepero. Según Cristina Serventi ésta sería la pieza comprada por Schiaffino.[4]
Pacheco estudiaba desde 1607 la iconografía de Cristo en la cruz, temática que, como otras, debía seguir las normas del decoro de la iconografía sagrada. Tal era el lugar que Pacheco le daba al tema de la crucifixión, que lo llevaría a su Arte de la pintura, su antigüedad y grandezas (1649), donde dedica dos capítulos al tema. Este lienzo muestra a Cristo crucificado con cuatro clavos –en una cruz con cuatro extremos y el titulus crucis (griego, latín, hebreo)– y sus pies apoyados sobre el supedáneo, uno junto al otro. El telón de fondo de la obra del MNBA es un paisaje. Aquí el artista restituye en la iconografía española el uso antiguo de los “santos clavos”.[5]Patricia Corsani

Notas al pie

[1] Las obras corresponden a los números del inventario 153 y 144, respectivamente. “Inventario de los cuadros de mi propiedad que quedaron en mi casa, patio de Los Naranjos, cuando inesperadamente me mandaron salir para las Cortes el año 1813”, en Regla Merchán Cantisán, El deán López-Cepero y su colección pictórica, Sevilla, Excma. Diputación Provincial de Sevilla, 1979, pp. 91-98. Archivo María Cristina Serventi.

[2] Enrique Valdivieso, Juan de Valdés Leal, Sevilla, Ediciones Guadalquivir, 1988. En esta biografía y catálogo razonado de la producción del artista se incluye la pintura comprada por Schiaffino.

[3] Un estudio inicial de esta pintura del MNBA es el de Teresa Espantoso Rodríguez y María Cristina Serventi, “Un ‘Cristo en la cruz’ de Francisco Pacheco en el Museo Nacional de Bellas Artes, de Buenos Aires”, en Estudios e Investigaciones. Boletín del Instituto de Teoría e Historia del Arte Julio E. Payró, Buenos Aires, nº 7, 1997, pp. 101-105. Para un estudio detallado de la iconografía de esta pintura, cfr. María Cristina Serventi, Pintura española (siglos XVI al XVIII) en el Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires, Asociación Amigos del MNBA, 2003, p. 129.

[4] José María Asensio, Francisco Pacheco. Sus obras artísticas y literarias, especialmente el Libro de descripción de verdaderos retratos de ilustres y memorables varones, que dejó inédito: apuntes que podrán servir de introducción a este libro, si alguna vez llega a publicarse, Sevilla, Francisco Álvarez y Cía., 1876. Archivo María Cristina Serventi. A María Cristina Serventi se debe una meticulosa fortuna crítica de las distintas versiones conservadas.

[5] El motivo de la crucifixión representada por Pacheco fue continuado por sus seguidores, como Velázquez (en 1631-1632, quien fue su aprendiz y yerno), Alonso Cano (en 1646) y Francisco de Zurbarán (versiones de 1627 y 1630).

Bibliografía

1871. PACHECO, Francisco. Arte de la pintura, su antigüedad y grandezas, Madrid, Librería de D. León Pablo Villaverde.

1916. GÓMEZ MORENO, Manuel. “El Cristo de San Plácido”, en Boletín de la Sociedad Española de Excursiones. Arte-Arqueología-Historia, tomo XXIV, año XXIV, tercer trimestre, Madrid, 1º de septiembre, p. 177-188.

1980. BROWN, Jonathan. Imágenes e ideas en la pintura española del siglo XVII, Madrid, Alianza Editorial.

1988. VALDIVIESO, Enrique. Juan de Valdés Leal, Sevilla, Ediciones Guadalquivir.

1996. RÉAU, Louis. Iconografía del arte cristiano, tomo 1, vol. 2, Iconografía de la Biblia - Nuevo Testamento, Barcelona, Ediciones del Serbal, p. 499.

1997. ESPANTOSO RODRÍGUEZ, Teresa y SERVENTI, María Cristina. “Un ‘Cristo en la cruz’ de Francisco Pacheco en el Museo Nacional de Bellas Artes, de Buenos Aires”, en Estudios e Investigaciones. Boletín del Instituto de Teoría e Historia del Arte Julio E. Payró, Buenos Aires, nº 7, p. 101-105.

2003. SERVENTI, María Cristina. Pintura española (siglos XVI al XVIII) en el Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires, Asociación Amigos del MNBA, p. 129.

2014. CORSANI, Patricia V. “La compra del Cristo en la cruz, de Francisco Pacheco”. En: Galesio, María Florencia. El Greco y la pintura de lo imposible, 400 años después. Buenos Aires, Asociación Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes, p. 50-61.