Comenzó el 15 de JUNIO 2010 Finalizó el 18 de JULIO 2010

Bicentenario: Imágenes paralelas

Segunda parte: 1940 - 1980

Bicentenario: Imágenes paralelas

Info

Cerrada Comenzó el 15 de JUNIO 2010 Finalizó el 18 de JULIO 2010

  • Curador/a Sara Facio

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Sobre la exhibición

En el marco del Bicentenario de la Revolución de Mayo, el Museo Nacional de Bellas Artes presenta la segunda parte de la exposición Bicentenario: Imágenes paralelas, una muestra dividida en tres perí­odos que se exhibirán durante el año.

En esta ocasión se exhibe un conjunto de obras de su patrimonio realizadas entre 1940 y 1980, a través de las miradas de diferentes artistas plásticos y fotógrafos, en un diálogo no premeditado, del que surge una nueva y enriquecedora lectura. Este perí­odo estuvo marcado en lo internacional por la Segunda Guerra Mundial, y en lo interno por los cambios sociales introducidos por el peronismo. La fotografí­a y la pintura reflejan estos acontecimientos. Las calamidades de la guerra manifestadas en la obra de Raquel Forner tienen su equivalente en las fotografí­as de pacientes psiquiátricos registradas por Alicia D'Amico. Asimismo, la visión crí­tica de la sociedad y sus protagonistas están presentes en las piezas de Spilimbergo, Saderman, Berni y Heinrich: los rostros enigmáticos y tensos reemplazan las expresiones apacibles, caracterí­sticas de los retratos del siglo XIX. Otras obras ineludibles de este perí­odo son las imágenes inspiradas en la gesta del Che Guevara, tanto los retratos como las suscitadas por su muerte, plasmadas en la obra de Freddy Alborta y Carlos Alonso. Asimismo, los paisajes inquietantes y sombrí­os, caracterí­sticos de las obras de Humberto Rivas y Juan Travnik, reflejan los angustiosos acontecimientos de los años setenta. La censura, el miedo y la violencia que asolaron al paí­s durante la dictadura militar también se manifiestan en la obra de Alberto Heredia, Andy Goldstein, Daniel Rivas y Eduardo Longoni.

Desde otra perspectiva, Raquel Bigio y Facundo de Zuvirí­a trabajan una nueva geometrí­a urbana, en la que aparece un juego de lí­neas y colores, inexistente en la fotografí­a de los años anteriores. A su vez, con esta técnica se registró el momento en el cual el artista Nicolás Garcí­a Uriburu arrojó pintura en los canales de Venecia con el propósito de difundir su mensaje ecologista. Su acción, así­ como la de otros artistas conceptuales, hubiera pasado a la categorí­a de leyenda urbana, de no ser por la imagen histórica que inmortaliza el momento. 
La fotografí­a, aún imperfecta, es el testimonio de un acontecimiento, siendo éste su signo distintivo y su esencia.
De este modo, las obras exhibidas permiten una reflexión en torno a los alcances de la fotografí­a y la pintura en el contexto local, sus especificidades, y la relación entre dos lenguajes estéticos diversos, y a la vez, complementarios.