Monumento al Senador Rosazza

Monumento al Senador Rosazza

  • Autor: Bistolfi, Leonardo
    Nacionalidad Italiana
    (Italia, Casalmonferrato, 1859 – Italia, Turín, 1933)
  • Origen: Adquisición Exposición Internacional de Arte del Centenario, 1910
  • Género: alegoría
  • Escuela: Italiana S.XIX
  • Técnica: ModeladoVaciado
  • Objeto: Escultura
  • Estilo: FiguraciónSimbolismo
  • Soporte: Yeso
  • Medidas: 1) 217 x 158 x 50 cm. 2) 217 x 163 x 73 cm. 3) 217 x 180 x 59 cm.
  • Ubicación: Sala 25 - Arte internacional y argentino 1900 - 1920 - El tránsito a lo moderno

Compartir

Comentario sobre Monumento al Senador Rosazza

​​El Monumento al Senador Federico Rosazza es un bajorrelieve en yeso que llegó a Buenos Aires con el envío italiano para la Exposición Internacional de Arte del Centenario de 1910. Titulada Bajorrelieve del monumento al Senador Rosazza, la obra –dividida en tres paneles– figura en el catálogo de la muestra con el número 115. Fue una de las dos esculturas que, en esa oportunidad, adquirió la Comisión Nacional de Bellas Artes para acrecentar el patrimonio del Museo Nacional de Bellas Artes.(1) A esta pieza también se la conoce como “Las voces de la montaña”. (2)

La obra del Bellas Artes es un vaciado en yeso, realizado como parte del proceso de trabajo que llevaría al relieve definitivo, en mármol. De hecho, el monumento conmemorativo emplazado al pie de la montaña en el pequeño pueblo de Rosazza, en el Valle Cervo, del Piemonte, está compuesto por el mármol y un busto en bronce del senador.

Justamente, fue en esa localidad donde nació Federico Rosazza Pistolet en 1813. Este político y abogado forjó su fortuna a lo largo de los años contribuyendo al crecimiento de su pueblo. Por los diversos proyectos de obras públicas que impulsó, se lo consideraba un auténtico benefactor.

El senador murió allí en 1899, y el monumento conmemorativo se inauguró el 26 de septiembre de 1909 en uno de los laterales de la iglesia del pueblo. Con la presencia de autoridades en el acto, el autor de la escultura, el artista Leonardo Bistolfi, pronunció un discurso en el que destacaba que la pieza había sido concebida en función del lugar donde se ubicaría, a los pies de la montaña, y expresaba que, a la memoria de la nobleza y bondad del benefactor, dedicaba esta “obra de vida”. (3)

En el bajorrelieve que posee el Museo, son protagonistas las figuras femeninas, que se muestran en distintas posturas y actitudes, aunque también son acompañadas por jóvenes y un putti, alusión directa al Renacimiento. Por ejemplo, la figura central –de pie–, que lleva a otro personaje femenino casi adormecido, camina hacia adelante con fuerza y arrogancia.

El senador Rosazza ocupaba un alto grado en la masonería. En su época, se creía que practicaba el espiritismo, y por eso la Iglesia lo veía con resquemor.

En su monumento, Bistolfi despliega un repertorio simbólico donde están presentes elementos como el agua, las flores, la música y la espada. Hacia la izquierda, un joven bebe agua que recoge con las manos. Tanto las flores como el agua aluden a la vida. Hacia la derecha, un segundo joven arrodillado toca la lira, símbolo de la música divina, la armonía entre cielo y tierra.

La espada no solo simbolizaba el honor, la dignidad y el valor, sino que también se usaba obligatoriamente en algunas ceremonias masónicas. Sus hojas rectas mostraban los dos filos: uno era el de los deberes; el otro correspondía a los derechos que tenían los miembros de la comunidad. En este caso, apuntan hacia abajo y son empuñadas con la mano derecha.

Pintor y escultor formado en la Academia de Bellas Artes de Brera en Milán, Leonardo Bistolfi nació en Casale Monferrato, y fue reconocido en su época por la ejecución de monumentos conmemorativos y funerarios (se lo apodaba “El poeta de la muerte”). Su estilo, que se acercaba al simbolismo y al art nouveau, recibió el nombre de “bistolfismo” e influyó sobre otros escultores.

Sin embargo, se dedicó principalmente a la escultura, y trabajó en obras funerarias para los cementerios de Génova, Torino, Milán, Ginebra, Montevideo y Buenos Aires, donde, a través de sus esculturas, perpetúa la memoria de los difuntos entre los vivos.Patricia V. Corsani

Notas al pie

[1] El Museo Nacional de Bellas Artes también posee Niña con perro (Inv. 3594), adquirida en la Exposición Internacional de Arte, en 1910.

[2] Sandra Berresford y Rossana Bossaglia, Bistolfi. 1859-1933. Il percorso di uno scultore simbolista, Casale Monferrato, Edizione Piemme, 1984, pp. 112-113.

[3] El otro yeso, datado en 1909, se encuentra en la Gipsoteca Bistolfi, en el Museo Cívico de Casale Monferrato, Italia. Esta obra fue catalogada por las autoras Sandra Berresford y Rossana Bossaglia, op. cit.

Bibliografía

1899. LOMBROSO, Paola, “Artista contemporanei: Leonardo Bistolfi”, Emporium. Rivista Mensile Illustrata d’Arte Letteratura Scienze e Varietá. Volumen IX, n° 49, Bergamo-Istituto Italiano d’Arti Grafiche, Gennaio, pp. 2-17.

1911. MACFARLANE, Cecil, “Leonardo Bistolfi y su obra”, Athinae. Revista argentina de bellas artes. Año III, julio, n° 35, pp. 195-201.

1984. BERRESFORD, Sandra y BOSSAGLIA, Rossana, Bistolfi. 1859-1933. Il percorso di uno scultore simbolista, Casale Monferrato, Edizione Piemme.

1997. DAZA, Juan Carlos, Diccionario Akal de Francmasonería, Madrid, Akal Ediciones.

2013. VINARDI, Monica, “Bistolfi. Scultura como visione”, Recerche di Storia dell’ arte. Cultura visive e pratiche sinestetiche fra simbolismo e avanguardie. Rivista quadrimestrale, Roma, Carocci Editore, pp. 18-30.

2017. MONTANERA, Alessandra, "Leonardo Bistolfi", en DE BERNARDI, Carla, MAGALLI, Lalla, Il monumentale di Milano. Un museo a cielo aperto. Guida. Milano, Jaca Book, pp. 196-203.